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5 puntos a comprobar en las averías de puertas automáticas

averias puertas automaticasLas puertas automaticas son mecanismos que, por norma general, presentan un elevado grado de fiabilidad si se lleva a cabo un correcto mantenimiento. Lógicamente, el elemento que más repercute en su deterioro es la frecuencia de uso, aunque están expuestas a otros problemas. En cualquier caso, cuando se detecte una avería en una puerta automática existen cinco puntos básicos que deben comprobarse en primer lugar. Y es que, en no pocas ocasiones, los problemas de estas instalaciones pueden resolverse sin necesidad de recurrir al servicio técnico ni de interrumpir el normal funcionamiento de las cocheras o los recintos en cuestión.

El primer factor a observar es la conexión de los cables y brazos del mecanismo de apertura. Una ráfaga de aire, un pequeño golpe o incluso un movimiento derivado del propio funcionamiento del motor pueden haber provocado que se suelten componentes de la instalación. Esto es relativamente fácil de detectar porque los cables quedan expuestos (en caso contrario, conviene acercarse al mecanismo para comprobarlo) y el motor puede seguir emitiendo su sonido habitual (salvo que sea el componente desconectado). Si se ha producido un deterioro en los cables que exige su reemplazo por otros, no olvides desconectar la instalación antes de manipularla.

Vinculado a lo anterior se encuentra el segundo punto a examinar: las obstrucciones. Es habitual que, en los casos en los que la puerta automática se utiliza más asiduamente (aparcamientos públicos, naves industriales…) las bisagras y los rodamientos puedan desprenderse y obstruir el resto del equipo. Ello se observa a simple vista cuando el mecanismo realiza su acción habitual y se detiene en algún punto de la misma, siendo evidente la existencia de un obstáculo.

Un tercer aspecto a examinar es el suministro de electricidad. De ser así, conviene comprobar si se trata de un apagón exógeno o si se ha sobrecargado el sistema eléctrico.

El cuarto punto es la detección de posibles interferencias. Este problema suele confundirse con los problemas de alimentación eléctrica dado que en ambos casos las puertas automaticas dejan de funcionar casi inmediatamente. La mayoría de interferencias en la señal del mecanismo son eventuales (inhibidores de frecuencia utilizados por la policía, las radios de vehículos antiguos). No obstante, puede ocurrir que el acople se produzca por una señal emitida desde otro dispositivo del garaje, por lo que hay que desconectarlos todos para constatarlo. Por último, el quinto punto suele estar detrás de muchas ‘averías’: las pilas del mando a distancia también se agotan.